Sí, ya se que Feinmann es un facho, participante de operetas, sobrero y todas esas cosas. Pero para mi más peligroso que el lacayo de Hadad son los personajes como Guillermo Pardini.
El primero ya no genera nada a nadie. Todo el mundo sabe que lo suyo es un personaje y entonces eso le quita credibilidad a cualquier barbaridad que diga. Digamos, ya está a la altura de un Guillermo Nimo, un Luis Majul, un Toti Pasmann o un Horacio Pagani.
El panelista de Duro de Domar, en cambio representa otra cosa. Representa el sentido común del argentino medio bienpensante y bienvotante que hizo eclosión en las marchas de Blumberg. Es el taxista porteño, es mi tía con sus amigas en la peluquería, es el chacarero bonaerense. Aquel que dice "yo nunca me metí en política".
Son aquellos que apoyaron la dictadura y luego votaron a Alfonsín, a la rata traidora, a Chupete, a Macri y lo harán por Solanas o Alfonsin Jr. Los que no se hacen cargo de las consecuencias que generan sus acciones y tienen a la "política" y la "clase política" (con su variante sindical adjunta) como la respuesta de todos los males que nos ocurren.
Encima Pardini genera, con sus anteojitos de niño bueno y estudioso y su tono medido de hombre de su casa, la identificación con el clasemediero mediopelo que Feimnann ya no logra ni de cerca. Ejemplo de ello es la fuerte caída de audiencia que estaría registrando en los últimos meses Radio 10.
Por eso me parece que la tendencia para los próximos meses serán más Pardinis, Nelson Castros, Ernestos Tenembaum, y tipos de ese estilo en lugar de los "crispados" e intolerantes Negro Oro, Feinmann y Baby Etchecopar. Es que la derecha tiene que afinar su discurso, generar identificación y con los Hadad boy´s no están pudiendo hacerlo.
Y no se si es eso bueno o malo, es distinto y tal vez más peligroso. Cómo dice el refrán (creo que era del General, no?) "es más peligroso un boludo que un hijo de puta. El segundo te pisa con el auto y te deja en el piso, mientras que el boludo mete marcha atrás para ver si estás herido"...